La crisis en el espejo de la historia 

Por:  Rebeca J. Agosto Rosa 
Fotos:  María José Orengo 

La historia, ¿es un género literario? Con esa pregunta abrió el panel sobre “La crisis en el espejo de la historia” del Festival de la Palabra, donde cuatro escritores coincidieron en que la historia es una ficción, una narración como cualquier otra, pero muy necesaria para definir el futuro de una sociedad.
 
“El modelo clásico de lo que pensamos como historia, una historia lineal, causal, coherente, ha entrado en crisis en los pasados años en el sentido de que la historia son datos que están ahí, pero hay muchas formas de contarla”, señaló el novelista de ascendencia puertorriqueña y costarricense, Carlos Fonseca. Para el también profesor, la historia siempre ha sido narrada desde esos momentos donde hay crisis y está íntimamente ligada a la forma en que se construye, por ejemplo, un evento político.
 
“Más que la historia, es quiénes son los que han escrito la historia”, explicó por su parte el escritor español Fermín Goñi, quien presentó su libro , El hombre de la Leica, durante el festival.
 
Por su parte, el español Alfonso Mateo Sagasta, galardonado recientemente con el premio Espartaco 2015 por la novela El reino de los hombres sin amor, agregó que aunque la historia es una ficción y no existe, es necesaria por ser un arma fundamental para construir la identidad de una sociedad. “La sociedad tiene que decidir qué quiere ser, y a raíz de esa definición narrar su pasado. Porque el pasado podemos narrarlo como queramos, como nos dé la gana, bien, mal, con humor, con  drama, con tragedia, con optimismo, con pesimismo. Da igual. Los datos son los mismos. Y con los mismos datos tenemos todas las versiones que queramos de nuestra historia. El  problema es el futuro. No existe nada más que un presente y lo que queremos ser”, expresó el escritor.
 
Por último, el poeta puertorriqueño radicado en Nueva York, Urayoán Noel, compartió algunos de sus poemas y vivencias relacionadas con momentos de crisis, como la huelga estudiantil del 2010, de la que no pudo participar como quería desde la distancia. Sin embargo, reflexionó sobre las crisis como oportunidad para unirse y repensar nociones de comunidad.