Clase Magistral , Luis Felipe Lomelí

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Lo pequeño es Infinito
Por: Yshamarie De Jesús Pérez 

El escritor mexicano invitado al Festival de la palabra de esta Sexta edición, Luis Felipe
Lomelí, ingeniero físico, ecólogo y doctor en filosofía, estuvo ofreciendo hoy a las nueve de la mañana, una clase magistral titulada: “Lo pequeño es infinito”, en el seminario Federico de Oní, que se encuentra en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.
 La clase magistral dio comienzo a las nueve de la mañana, estuvieron allí los estudiantes de la clase de micro-cuento, que ofrece Mayra Santos Febres (directora ejecutiva del Festival de la Palabra) en la Facultad de Humanidades y otros curiosos más, que nos dimos cita para presenciar una clase magistral sobre el arte de crear micro-cuentos.
Por mi parte confieso que de micro-cuentos no sé nada, y creo que como tantos jamás imaginé la infinitud de emociones y posibles interpretaciones que pueden nacer a partir, por ejemplo de una línea tan simple como: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí” (El Dinosaurio, Augusto Monterroso), uno de los micro-cuentos más conocidos del mundo. Pero así lo describe el autor de: “-¿olvida a usted algo?, -ojalá” (El emigrante, 2005), considerado uno de los cuentos más cortos escrito en castellano, quien apuesta por concentrar en poquísimas palabras la infinidad y la eternidad de la experiencia humana. En otras palabras, un micro-cuento debe ser capaz de despertar múltiples interpretaciones, narrar lo instantáneo y a su vez ser atemporal, eterno, fuera de cualquier alcance de la cronología histórica. Intuyo que lo que quiso decir fue: las palabras son de todos y para todos los tiempos del mundo. Así de poderosa es la literatura.
La clase magistral estuvo muy amena y se tocaron temas sobre la actualidad de México y los problemas de identidad, que el autor aborda en sus novelas Indio borrado (Tusquets, 2014) y Okigbo vs. las trasnacionales y otras historias de protesta (La pereza, 2015), y sobre sobre sus experiencias viajando el mundo. En estos tiempos globalizadores, la palabra está al alcance de todos, un twitteo puede ser un microcuento, y el infinito (que puede ser el mundo o nosotros mismos) puede caber hasta en un papel en blanco en donde no hay escrito nada (El fantasma, Guillermo Samperio).