Imponentes las mujeres de la novela negra

Por Ana Umpierre

Si pensaba que escribir una novela negra es solo trabajo de hombres, la equivocación es grande. Este fue uno de los temas presentes en el debate "Duras de pelar: Las Mujeres de la novela negra", celebrado en el Teatro Tapia como parte del V Festival de la Palabra en el Viejo San Juan.

El debate contó con la participación de Mempo Giardinelli, escritor y periodista argentino; Tere Dávila, escritora y publicista boricua; y Cristina Fallarás, escritora y periodista española. 

Giardinelli expuso que “la novela negra no está para fotografiar la realidad”. Esto respecto a que en ocasiones se piensa que es la novela negra quien retrata la realidad únicamente porque toca temas que ocurren comúnmente en la vida cotidiana. Mencionó además que la literatura desde sus comienzos ha sido un oficio de varones, pero que han tenido “una magnífica construcción de mujeres”.

Por otra parte Fallarás argumentó que “las mujeres han desarrollado novelas negras”, pero que también en ese tipo de literatura han “desarrollado mujeres”. Uno de los ejemplos más contundentes que ofreció fue que la principal causa de muertes de mujeres en el mundo es el hombre, lo que contribuye a que exista una percepción “brutal” de la violencia. 

Basándose en esta premisa añadió que el género de la novela negra no es solamente policíaco, si no que “la novela negra femenina nace de la rabia y de la venganza”. 

De otra parte Dávila continuó esta línea de pensamiento desde la publicidad e hilvanó esa relación entre la violencia a través de los medios. “El mundo mediático le hace mucho daño a la mujer al ponerla como objeto”, dijo y mencionó que esto tiene como consecuencia que la mujer cometa actos de violencia contra sí misma. 

Resaltó que los personajes en sus textos “están atrapados, se vuelven peligrosos para ellos y para otros”. 

Retomando el tema de la narrativa hecha por mujeres Fallarás puntualizó que “uno debe preguntarse para qué escribe”. "Uno escribe para explicarse algo que no entiende", dijo, "y también, quizás, para enfrentar el miedo”. 

 Con relación a la incorporación de las problemáticas contemporáneas dentro del género, Giardinelli argumentó respecto a lo que dijo Cristina Fallarás sobre la narrativa que “esto es una nueva estirpe del género negro”. 

Para concluir el debate Fallarás expuso la diferencia cuando un hombre escribe la novela negra y cuando la mujer la escribe. “La mujer no es inocente, es sucia, tiene culpa y además es madre”. Antes de que surgieran estos personajes femeninos con estas características las que existían antes no las tenían pues eran creadas por hombres. 

Dávila añadió que en la novela escrita por mujeres muchas veces se sacan los personajes de las callejuelas y se ubican en colegios y oficinas. Esto hace que se acerque “más a la realidad, ya no es un sitio fantástico”. Además coincidió en que la novela negra “en manos de una mujer quita muchos estereotipos”.

 

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Mempo Giardinelli, Tere Dávila y Cristina Fallarás conversan sobre el Debate Duras de pelar: Las mujeres de la novela negra. Modera Vivian López, segunda de izq a der.